Hay muchos motivos para viajar. Uno de los más potentes, sobre todo cuando alguien es un foodie confeso, es descubrir otros sabores del mundo y dejar que el paladar se sorprenda. Eso es justamente lo que les ocurrió a Soraya Carrasco y su pareja. Después de un viaje a Hungría, descubrieron los kürtőskalács, una especie de masa dulce y crujiente en forma de chimenea y que puede llevar todo tipo de rellenos. Se trata de un dulce muy típico de éste y otros países del este de Europa y es bastante frecuente que los vendan en las calles y mercadillos. Ahora llega a Chamberí de mano de Dulce de chimenea.

Dulce de chimenea, el postre húngaro que causa furor

Después de ese viaje, Soraya, chef pastelera con ilusión en montar su propio proyecto, se puso manos a la obra para crear una masa que fuese lo más parecida posible a la de esta típica preparación húngara. Después de unos cuantos meses de prueba y error, y alguna que otra expedición al origen de todo, dio con la receta ideal que es, además, vegana. A una masa base 100% casera le añadió además otros ingredientes para darle aún más rock & roll a este postre. Creó así, por ejemplo, más masas dulces e incorporó también las chimeneas saladas dentro de su repertorio.

Tras esto, estuvo un tiempo trabajando con su foodtruck en diferentes mercados gastronómicos y después de esta primera y exitosa toma de contacto, decidió invertir en un luminoso local en el número 34 de la calle Raimundo Fernández de Villaverde. Aquí unas puertas turquesas llaman la atención de los viandantes y lo siguiente que nos atrapa es, sin duda, el aroma dulce que sale de esta tienda/obrador en la que, según nos cuenta su artífice, todo se hace de forma casera. De hecho, el proceso para preparar la chimenea lleva varios días: esta masa requiere cierto tiempo de fermentación y, una vez que está lista, se enrolla en una especie de cilindro de madera que se mete dentro del horno y del que sale con esta característica forma. Como se degusta caliente, una vez que sale del horno ya solo nos queda decidir si lo probamos solo o incluimos un apetitoso relleno.

Dulce de chimenea, el postre húngaro que causa furor

DULCES Y SALADOS PARA CUALQUIER MOMENTO DEL DÍA

Desde Dulce de chimenea nos cuentan que, en función de la estación del año, varían ligeramente las recetas de los rellenos. Por ejemplo, en verano, Soraya y su equipo preparan helados artesanales con los que rellenarlos. En los meses de frío, prescinde del helado en las recetas y en su lugar incluye nata montada o crema pastelera que elabora ella misma en el obrador y que, como imaginarás, tiene el toque exquisito de lo artesanal.

Puesto que, como te anticipamos, cuenta con variedades dulces y saladas, llegados a este punto nos toca elegir cuál de los dos tipos es el nuestro. Si nos decantamos por lo más clásico y vamos a lo dulce, encontramos tres tipos de masa: la Tradicional, la de Canela o la de Coco. Con la primera, merece la pena lanzarse a por el Mary Poppins que lleva nata montada y fresas, una combi habitual y que, como es evidente, aquí tampoco falla. Para quien busque una mayor explosión de sabores y sea fanático de la canela, mucho ojito al Apfelstrudel, la irresistible versión alemana de la tarta de manzana. La chef crea este postre en el que la mezcla de la manzana asada y la crema pastelera se convierte en una buena alternativa de desayuno. Junto a un café, por supuesto.

Dulce de chimenea, el postre húngaro que causa furor

En el caso de que disfrutemos más de las alternativas saladas tenemos tres para elegir: el de Queso, el Integral con semillas y el de Espinacas con semillas. Para cada uno de ellos, la propietaria recomienda diferentes combinaciones de ingredientes. Por ejemplo, el de Espinacas con semillas va ideal con el relleno vegetal, a base de aguacate, espinaca-rúcula y tomate. Una opción que, junto a un zumo de naranja y zanahoria, por ejemplo, puede completar un almuerzo de 10.

Además de poder sentarte en el local a degustarlo con calma, también tienen la opción take away, que te preparan al momento y te puedes llevar para comer por el camino. Y si te pilla cerca del trabajo, por ejemplo, también tienen disponible un menú salado de mediodía que incluye bebida a un precio súper asequible. Una buena alternativa para adentrarnos en una culinaria poco conocida en esta parte de Europa.

Dulce de chimenea, el postre húngaro que causa furor

Dirección: Raimundo Fernández de Villaverde, 34 // <M> Cuatro Caminos // Horario: De L-X, de 08 a 20h. J y V, de 08 a 22h. S y D, de 10 a 22h // Teléfono: 643 00 91 09 // Precio: desde 3,90€ // Puedes descubrir más a través de su cuenta de Instagram o su web.