En el caso de Formentor podemos aplicar firmemente eso de que «la experiencia es un grado», porque le abalan más de 60 años de tradición familiar y maestría con las masas. Quizá ese sea el motivo por el que la pastelería — considerada como una de las mejores del país — se ha lanzado a abrir un nuevo local en el corazón de Chamberí. En este nuevo emplazamiento repiten con la que para nosotros es la fórmula de su éxito: unir innovación y tradición a la perfección.

Ambas carasterísticas se perciben sin necesidad de haber puesto un pie en el local: desde la calle se aprecia el minimalismo y la elegancia que caracteriza al estudio responsable del diseño de las últimas sedes de Formentor, Kikekeller: la de Santa Engracia es un espacio sobrio y vanguardista en el que pondera el color blanco. Al mismo tiempo, se puede intuir parte del obrador en el que sucede la magia. Con esta unión de historia y modernismo quieren acercar hasta el presente la tradición de los forns mallorquines, los antiguos despachos de pan, repostería y pastelería, pero con una visión más trendy.

FORMENTOR Santa Engracia Local

Las mejores ensaimadas de Mallorca, en Madrid

No es un enunciado, es una afirmación. José Ruiz es el «ensaimadero» responsable de hacer que la palabra artesanía cobre sentido al máximo. Se encarga de elaborar a diario el producto estrella de la pastelería, por lo que el resultado siempre es fresco y nunca pasa por procesos de congelación. La clave del éxito de sus ensaimadas no reside únicamente en las materias primas y el riguroso control de humedad y temperatura que requiere cada paso, sino de elaborarlas despacio, con cariño y con paciencia (ingredientes imprescindibles según José). Para el resto del procedimiento, sigue los mismos pasos de Antonio Forteza Piña, propietario del Horno de Sta. Eulalia de Mallorca y abuelo de Alberto Forteza, tercera generación de la familia Formentor que sigue hoy día frente al negocio.

FORMENTOR Santa Engracia Ensaimada con albaricoque

Variedad y mucho sabor

Hojaldre crujiente por fuera y miga ligera, casi con textura de algodón, en su interior. Con esa descripción no necesitan nada más para hacer disfrutar al paladar más exigente, pero también las hay rellenas y eso las hace aún más irresistibles: de nata, de cabello de ángel, con crema tostada, con frutas (como la de albaricoque) y con chocolate, una de las favoritas de la clientela (y con razón). Asimismo, se atreven con una de sobrasada de Santanyí, una combinación más que acertada por el contraste salado del embutido con el toque dulce de la ensaimada. Para la temporada estival, sus ensaimadas se pueden acompañar de otra degustación tradicional de la isla: la horchata de almendra, que preparan con los mejores frutos traídos de Mallorca y que que más que beberse, puede comerse (cosa que nos encanta).

FORMENTOR Santa Engracia Ensaimada con crema tostada

Propuestas estacionales igual de irresistibles

Quiénes sean habituales de Formentor sabrán que del mismo modo, dominan la preparación de muchos de los productos típicos de cada temporada, como la coca de San Juan, las torrijas, las rosquillas de San Isidro, los buñuelos o sus roscones de Reyes, por los que se generan auténticas colas a las puertas de sus diferentes establecimientos. Cualquiera de sus preparaciones se puede pedir a domicilio a través de la tienda express de su web.

Dirección: Santa Engracia, 62 // <M> Iglesia // Precios: ensaimadas desde 12,50 €; horchata pequeña 3,20€ // Horario: de lunes a sábado, de 08:30 a 20:00, domingos de 10:00 a 14:30 y de 17:00 a 20:00. // Puedes descubrir más a través de su página web

FORMENTOR Santa Engracia Coca de San Juan