El Grupo Larrumba se despide del exitoso ‘Dray Martina’ con la apertura de ‘Kamikaze’ en la misma dirección. Así, sin despeinarse ni nada. Sin mirar atrás. Y es que, ni corto ni perezoso, echó el cierre de uno de sus tantos garitos que lo estaban petando para darle una vuelta de tuerca al invento y montar otro que, seguramente, también triunfará. Renovarse o morir, dicen. Esta vez, apuesta por un concepto más informal y canalla en el que cliente vaya a pasárselo bien y a disfrutar de la cultura callejera asiática, con platillos orientales como reclamo principal.

El local sigue la línea de la corporación en cuanto a decoración se refiere, con espacios llamativos y rompedores en los que el visitante decide entrar sólo por el placer de contemplar el ambiente. Aquí ha utilizado una estética con aire underground, con imágenes de viñetas de cómics manga dando vidilla a sus paredes, numerosos neones de llamativos colores invadiendo cada estancia y un mobiliario moderno en el que se mezclan mesas y sillas dispares.  Tras unos minutos obnubilados por la magnífica atmósfera, la carta, repleta de recetas chinas, japonesas y tailandesas, también se presenta como la excusa perfecta para cruzar sus puertas. Ya se sabe, está muy bien que lo de fuera sea bonito, pero lo importante está en el interior.

Así, la propuesta gastronómica se nutre de platillos pensados para compartir, con una buena selección de entrantes, futomakis, domburis y ramens. De los primeros, se hacen imprescindibles los Lollitos de primavera Kamikaze, presentes en la mayoría de las comandas y elaborados con un relleno de carne de cerdo y ternera salteadas con verduras, y aliñados con pico de gallo, salsa barbacoa japonesa y con hierbas (cilantro, hierbabuena y albahaca); los Mini bocatas chinos de pork belly con salsa hoisin, con la panceta de cerdo cocinada a baja temperatura, primero, y marcada a la plancha después, y con la peculiaridad de que el bao, en lugar de ir cocinado al vapor, va frito, dándole una textura crujiente; los Tacos de atún con piperrada en crudo y sésamo, con un acertado marinado en el pescado y con la tortilla de maíz frita y los Dumpling al revés de steak tartar y huevo frito de codorniz, con la particularidad de que en lugar de ir rellenos, el picado de ternera se coloca sobre una torta frita elaborada con masa para dumpling. De los futomakis, unas piezas de sushi algo más grandes y con forma cuadrada, está triunfando el de Salmón tempurizado con queso crema y salsa de anguila, aunque también sale mucho el de Pato al estilo pekinés.

Los dumburis, un plato de origen japo que consiste en un cuenco relleno con pescado, carne, verduras u otros ingredientes y servidos sobre arroz cocido, también son otra buena alternativa para compartir, con el de Carrillera de vaca con salsa de ostras y pimienta sansh como estrella absoluta de la sección. El guiso lo hacen de la manera tradicional, quedando una carrillera tierna y jugosa, y tuneando la salsa resultante con otras mezclas japonesas y salsa de ostras. Por su parte, los ramens nada tienen que envidiar a sus compañeros, con media docena de atractivas opciones. Los dos que se deben probar son el Tradicional japonés, como recomendación de la casa, y el Sukiyaki de entraña de vaca, con una sopa de caldo de carne muy potente, fideos chinos, verduras y piezas de entraña medio hechas que se terminan de cocinar en la mesa gracias al hornillo que acompaña al plato.

Para los más golosos, la sección dulce contienen cinco propuestas caseras en las que destaca el Dorayaki de Nutella, un dulce típico que consiste en dos bizcochos de forma redonda (tipo tortita) rellenos de Nutella y anko (una especie de judía dulce), aunque aquí prescinden de esta última para sustituirla por nata montada. Si buscas algo más cítrico y refrescante, el Yuzu Pie es una buena alternativa.

La guinda del pastel la pone la carta de cócteles, todos ellos de autor y con diez propuestas fijas entre las que elegir. En general, llevan poca cantidad de alcohol, diseñados así para maridar fácilmente con la comida. Destacan, por encima del resto, el Chin chin en bolsa, un combinado preparado en una bolsa de plástico tipo bolsa de chuches (literal) y que lleva ginebra, coco, zumo de yuzu, cereza y sirope de canela y vainilla, muy dulce; el Sol naciente, presentado en media piña de color plateado y hecho con sake, zumo de lima, azúcar de almendras amargas y un toque de hierbabuena, bastante refrescante; y el Mojito Dragón Khan, con ron blanco, lima, hierbabuena, soda de carcade y sirope de wasabi, de carácter  frutal. ‘Kamikaze’ promete. El tiempo dirá.

Precios


Precio medio 25€

Horario


De lunes a miércoles, de 12:30 a 17h y de 20 a 02. De jueves a domingo, de 12:30 a 02h

Teléfono

Dirección


Argensola, 7

Metro


Alonso Martínez / Colón