Antes de comenzar, quede por delante que no vamos a hablar de una heladería al uso. Loco Polo aterriza en Madrid después de casi dos años cosechando éxitos en San Sebastián, su lugar de nacimiento, y lo hace para convencernos de que hay otra forma de disfrutar el verano. ¿Su idea? Trasladar a nuestro gusto las míticas paletas mexicanas y, además, ampliar la gama de sabores habituales. Así, los polos son de fruta y agua o de leche con chocolates/ cremas/ postres variados. ¿El resultado? Muy, muy cremoso. Y, ojo, que algunos incluso llevan sorpresa en el interior.

En pleno centro de Madrid, concretamente en la calle Mesoneros Romanos, muy cerca de la Puerta del Sol, se ubica este pequeño espacio consagrado a los polos artesanales. Los ojos de los madrileños y turistas -estos últimos son muchos en esta zona- se vuelven para observar los más de veinte sabores de polos que están en el mostrador de este pequeño stand. A un lado del mismo, encontramos los colores intensos de las frutas: desde las tradicionales Fresas o el Coco hasta el deseado Mango con maracuyá. Estos están preparados directamente con las frutas frescas y agua pero, que no te engañen las ideas preconcebidas. Lejos de parecer o tener la textura de un helado de hielo generalmente algo insípido, en Loco Polo los polos de frutas son cremosos y saben, de verdad, a fruta de temporada.

Loco Polo, polos artesanos al lado de Sol

Al otro lado de ese ‘pantone’ dulce de helados que se forma en el mostrador, encontramos la selección de ellos que harán las delicias de los más golosos porque están hechos a partir de chocolates o postres y a ellos se les añade leche. El helado de Ferrero Rocher y el de Kinder Bueno son, sin duda, los best seller. Y además, son éstos los que incluyen sorpresa, ya que ambos están rellenos con una crema que contrasta con la textura externa del polo y solo suma a estos sabores tan apetecibles. Para quienes no imaginan la temporada estival sin cócteles fresquitos, ojo a la propuesta de Loco Polo: polos de mojito, gin tonic, piña colada, sangría, Martini, daikiry y Bailey’s. Una alternativa ideal de postre + digestivo en una calurosa velada del verano madrileño.

TOPPINGS Y CHOCOLATES

Por si sus polos no fuesen reclamo suficiente, hay un plus que añadirle a los helados y que ayuda a customizarlos al gusto del cliente. Por ejemplo, ¿qué te parecería bañar el polo de mango en chocolate negro y agregarle almendra picada? Así son los toppings de Loco Polo que hacen aún más atractivos (para el paladar y para el Instagram) sus paletas. Otra combinación estrella dentro de las opciones frutales es incorporar chocolate blanco y virutas de coco al de Fresa.

Loco Polo, polos artesanos al lado de Sol

En el caso de los polos más dulzones, también está todo permitido. Nos recomiendan probar el de Ferrero Rocher con un baño de chocolate con leche y añadirle trocitos de barquillo a modo de topping. Recordemos que, además, esta receta concreta va rellena de una crema de praliné de avellana y chocolate. La explosión de sabores y texturas que se experimenta en el primer mordisco es una de esas gustosas experiencias que nos hace sentir más cerca el verano.

Dirección: Mesoneros Romanos, 10 // <M> Sol // Precios: desde 2,70 € // Horario: todos los días, de 11 a 00h. // Puedes descubrir más a través de su perfil de Instagram

Loco Polo, polos artesanos al lado de Sol